La profesión de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

29 abril, 2012

(Guión para vídeo promocional de la U.P.M., sin localizaciones)
por Miguel Aguiló

agustin de betancourt

Agustín de Betancourt

1 Las Obras Públicas

El territorio es el resultado de la ocupación histórica de la naturaleza, y constituye el soporte físico y vital de nuestra existencia. El objetivo de los ingenieros de caminos es la transformación de ese territorio para hacer más favorables las condiciones de vida.

La creación de obras públicas -como los caminos, canales, puentes, puertos, embalses y tantas otras construcciones- ha sido decisiva para hacer posible el progreso y el incremento de la riqueza de los pueblos más desarrollados.

Y esas grandes obras para los transportes, el agua y el medio ambiente siempre han despertado la admiración de quienes las contemplan. Destinadas al uso público, reportan un gran provecho general, y son promovidas por el poder político. En España, las Obras Públicas tienen un rico pasado y gozan de un presente excepcional.

1.1 Caminos

Llegar a Madrid por autopista parece algo banal, que se da por sentado. Se conduce con más seguridad y se viaja más relajado. Hay menos accidentes que en las estrechas y sinuosas carreteras de calzada única con dos sentidos de circulación. Sin embargo, todo ello no viene dado, sino que responde a una cierta lógica territorial y tiene un profundo sentido histórico.

El camino forma parte esencial de nuestro hábitat, tanto como la casa o el huerto, y la extensión magnitud y perfección de su red de caminos da la medida del poderío de una civilización. Se trata de un esfuerzo permanente, siempre adaptado al crecimiento de la población o a la mejora del nivel de vida, para dar respuesta a unas condiciones de movilidad cada vez más exigentes.

Para construirlo, el ingeniero se apoya en las sugerencias de la naturaleza, se adapta a sus flujos y sortea sus obstáculos. Cuando el terreno es más abrupto, la cinta pavimentada se ve obligada a separarse del terreno donde se asienta y debe elevarse sobre el suelo o penetrar en él. No basta mover las tierras y hay que construir viaductos o túneles para salvar los grandes obstáculos.

1.2 Túneles y viaductos

Los viaductos son las estructuras más espectaculares del camino. Eleva el camino sobre el suelo y evita que tenga que dar rodeos. En general, están formados por altas pilas de hormigón, sobre las que se apoyan largas vigas de acero o de hormigón, a veces ayudadas por tirantes cuando los vanos a salvar son muy grandes.

La construcción de viaductos ha progresado de forma espectacular en los últimos 50 años. Ahora se pueden construir por voladizos sucesivos, sin necesidad de andamiajes, apoyando cada segmento a construir en los tramos ya construidos. También se utilizan grandes vigas metálicas de soporte, capaces de avanzar sobre las pilas para ir ofreciendo apoyo sucesivo a los tramos en construcción.

Históricamente, la construcción de túneles presentó grandes dificultades, sobre todo en los de mayor longitud. La escasez de medios daba lugar a penosas condiciones de trabajo, con luz insuficiente, aire viciado, filtraciones de agua con frecuentes inundaciones, altas temperaturas, continuos desprendimientos.

Ahora, en cambio, los ingenieros de caminos utilizan potentes máquinas que se operan en condiciones de trabajo normales y de total seguridad. Las grandes tuneladoras permiten construir largos túneles en plazos muy cortos y disminuyen los riesgos tanto en el interior del túnel como en superficie. Gracias a estas máquinas, carreteras y ferrocarriles pueden mejorar sus trazados con túneles más largos que consiguen salvar los obstáculos naturales sin retorcer el trazado.

Otro elemento sustancial de las redes de caminos son los cruces o enlaces, que garantizan las conexiones entre ellos. En carreteras pequeñas basta con un simple cruce o una rotonda pero, en vías de mucho tráfico, los enlaces requieren nuevos túneles o viaductos para evitar los cruces a nivel. Los más complejos requieren estructuras de tres o cuatro niveles y se disponen con fluida y hermosa geometría.

1.3 Ferrocarriles

Por su parte, los caminos de hierro o ferrocarriles precisan trazados aún más exigentes que las carreteras. Las curvas son más amplias y las pendientes más suaves, sobre todo en las líneas de alta velocidad, lo que aumenta el número e importancia de túneles y viaductos.

El AVE ha supuesto una verdadera revolución en el ferrocarril. Su éxito ha cambiado la primitiva orientación a servir pares de ciudades a larga distancia para generalizarse como red de viajeros. Ciudades próximas a Madrid como Guadalajara, Segovia o Ciudad Real requieren tiempos de viaje de 30 a 60 minutos, lo que permite desplazamientos diarios. Todas las ciudades españolas quieren estar conectadas a esa red, cuya construcción exigirá un importante esfuerzo inversor que está ya previsto en los Planes de Infraestructuras.

Esta extensión del ferrocarril precisa de nuevas estaciones que faciliten los transbordos del AVE a otros trenes de cercanías y a los demás transportes públicos de las ciudades, principalmente Metro, autobús y taxi. Por ellas pasarán millones de viajeros al año, y muchos de ellos lo harán cada día, exigiendo tiendas, bares o restaurantes que convierten estos espacios en verdaderos centros comerciales.

1.4 Aeropuertos

Los aeropuertos son los mejores ejemplos de esta tendencia y muestran una imparable evolución. El tráfico aéreo crece a un ritmo aproximado del 7 al 8% anual, lo que supone duplicarse cada 9 ó 10 años. Para dar curso a ese crecimiento se realizan ampliaciones de las pistas y edificios terminales, con presupuestos de miles de millones de euros.

El aeropuerto de Barajas es buen ejemplo de ello. En unos diez años ha pasado de disponer de dos pistas que se cruzaban a cuatro independientes, con una sustancial mejora del número de aterrizajes y despegues. Y se ha construido una nueva Terminal T4, que permite triplicar el número de viajeros que pueden utilizarlo, no solo como lugar de salida o llegada, sino como verdadero centro comercial y de negocios.

1.5 Puertos

Los puertos presentan similares funciones respecto a los barcos y el tráfico marítimo, pero con notables diferencias. Su actividad solo es posible cuando las aguas están calmadas, lo que requiere importantes obras de abrigo, además de dársenas, muelles de atraque, grandes explanadas para mercancías, terminales, almacenes y otros edificios. Además, por los puertos pasa un importante flujo de productos muy variados, que en España supone el 80% de las mercancías importadas y el 70% de las exportadas.

La construcción de los diques siempre fue la tarea más difícil, pues hay que trabajar con olas y a grandes profundidades. Pues, con el crecimiento del comercio marítimo, la búsqueda de mayor eficiencia en el transporte da lugar a barcos de mayor eslora y calado, que exigen puertos más grandes en aguas más profundas.

Para construirlos, los ingenieros de caminos emplean grandes cajones de paredes de hormigón con huecos interiores, que se fabrican en la orilla y se transportan por flotación a su ubicación definitiva. Una vez posicionados en ella, sus huecos se rellenan y el cajón se hunde progresivamente hasta la cimentación preparada por los buzos.

Los nuevos barcos, además de ser más grandes, requieren nuevos métodos de carga y descarga de las mercancías. Las filas de estibadores transportando sacos o barriles desde las barcazas a los almacenes han dado paso a enormes y eficientes grúas, que mueven graneles y contenedores desde las bodegas de los barcos hasta los silos o los propios camiones o vagones de ferrocarril.

Los muelles exigidos por estas mercancías se ubican cada vez más lejos de la ciudad, y ésta recupera los antiguos espacios para usos de ocio y turismo. Los antiguos tinglados se convierten en salas de conciertos o exposiciones, aparecen nuevos bares y restaurantes, mientras que los muelles y dársenas de mercancías se llenan de barcos deportivos.

2 Estructuras

El diseño y construcción de estructuras para materializar los grandes proyectos de edificación e infraestructuras es una de las clásicas actividades del ingeniero de caminos.

Los materiales más utilizados son el acero y el hormigón, aunque también se construyen estructuras de madera o de materiales plásticos. El acero se utiliza en chapas, perfiles o tubos, a menudo combinados con hormigón para formar estructuras mixtas. El hormigón se refuerza con armaduras porque resiste mal las tracciones. Estas armaduras pueden tensarse previamente a la puesta en carga de la estructura para mejorar su comportamiento resistente.

Las estructuras se complican a medida que aumentan las dimensiones de los vanos o espacios a salvar, o la altura de los edificios a construir. Para salvar grandes vanos es importante que las estructuras sean muy ligeras, que tengan poco peso propio. De esa forma pueden emplear su resistencia para soportar las sobrecargas de uso en los pisos, de nieve en las cubiertas, o del tráfico en los puentes.

2.1 Cubiertas

Los grandes edificios públicos tienen pocos pilares para conseguir plantas limpias de obstáculos. Ello genera grandes cubiertas, que se construyen con estructuras ligeras apoyadas en los bordes y en pocos pilares aislados. Las estaciones de ferrocarril del siglo XIX ya se construían con estas cubiertas ligeras, ahora utilizadas en estadios, aeropuertos, centros comerciales o salas de espectáculos.

2.2 Torres y edificios altos

Las torres y edificios altos están sometidos a importantes esfuerzos de viento que condicionan su diseño. Normalmente su estructura se resuelve con un núcleo rígido, donde se alojan los ascensores y escaleras, y una fila de pilares situados cerca de los bordes, donde apoyan los pisos o forjados. El núcleo vertical funciona como un gran voladizo, capaz de resistir el viento lateral y la fachada exterior es como una piel de cristal que se sujeta en los forjados.

2.3 Puentes

El puente es la construcción más significativa de la ingeniería civil. Durante siglos, el puente ha sido emblema de civilización y orgullo de sus ciudades. Los puentes unen, por encima de los obstáculos, dando continuidad al camino. Pero, además de ser útiles se han convertido en monumentos importantes para la comunidad, hasta convertirse en símbolos de las ciudades donde se ubican.

Durante más de veinte siglos, los puentes se construyeron con arcos de piedra, desde los famosos puentes romanos a los monumentales puentes del siglo XVIII. Con la utilización del hierro y del hormigón se desarrollaron nuevos tipos de puentes, como las celosías, los puentes colgantes o los atirantados.

Estos puentes de hormigón y acero llegan a salvar luces de más de 2 km, sin apoyos intermedios. Se han construido puentes de más de 30 km de longitud, para conectar lejanas islas, y a más de 300 m de altura, para salvar grandes barrancos. Pero también se construyen pasarelas de pocas decenas de metros, para cruzar sobre pequeños ríos o vías de comunicación. Con independencia de su tamaño, los ingenieros de caminos han diseñado muchos puentes de formas creativas y sugerentes.

3 Terreno, Territorio, Medio Ambiente

Las infraestructuras de transporte y los núcleos de población conforman el territorio, lo configuran de manera que el hombre pueda mejorar sus condiciones de vida. Y es tarea del ingeniero de caminos ordenar esas actuaciones en el espacio, de manera que se preserven los valores naturales y se consigan los objetivos de desarrollo del conjunto de la población.

En esa tarea se conjuga lo geográfico, lo económico y lo ambiental en una planificación que debe partir del sustrato físico-ambiental y de la identidad histórica del municipio, comarca, región o país sobre el que se trabaja. Esa orientación se desarrolla en tres disciplinas: el urbanismo, la ordenación del territorio y la acción de la Administración.

3.1 Urbanismo

La ciudad es el lugar elegido por el ser humano para la convivencia, por lo que su planificación precisa de la concurrencia de numerosas disciplinas. La coordinación y dirección de los trabajos de planeamiento urbano ha sido legalmente encomendada a los arquitectos y a los ingenieros de caminos.

Y esos cometidos de planificación se prolongan en el proyecto, construcción y gestión de las actuaciones urbanas, que empiezan por las propias obras de urbanización, y abarcan los transportes, las infraestructuras y los servicios urbanos.

En la ciudad hay dos tipos específicos de infraestructuras, de máxima importancia para el ingeniero de caminos: las que se refieren a la movilidad, y las que garantizan el abastecimiento de agua y los servicios urbanos.

3.2 El Metro

Entre las infraestructuras dedicadas a la movilidad, el Metro tiene una fundamental importancia, al haberse mostrado como modalidad de transporte imprescindible en las grandes ciudades.

En las últimas décadas, la construcción de nuevas líneas y estaciones subterráneas para el Metro de Madrid ha supuesto una formidable inversión y ha impulsado el desarrollo de las técnicas de construcción de túneles, con maquinas potentes y seguras como las tuneladoras.

3.3 Ingeniería Sanitaria

Entre las infraestructuras ambientales tienen especial trascendencia las dedicadas al abastecimiento y saneamiento de agua y la disposición de residuos.

Parece obvio pero, ¡Que gusto da abrir el grifo y que salga este chorro de agua!. Pero detrás del grifo hay todo un mundo de extensas instalaciones que, en Madrid, están gestionadas por el Canal de Isabel II. Esta excelente empresa, modelo de gestión en todo el mundo, tiene a su cargo una decena de grandes embalses, cientos de kilómetros de grandes conducciones, estaciones de tratamiento y potabilización, grandes depósitos, y miles de kilómetros de tuberías de distribución.

El agua utilizada en viviendas, servicios públicos e industrias es devuelta a los cauces por medio de una extensa red de colectores. Pero antes es tratada en alguna de las casi cien depuradoras que dan servicio tanto a la capital como a los municipios más pequeños de la región. Las tecnologías de depuración son muy variadas, e incluyen tratamientos físicos de filtrado y decantación, y químicos con o sin aditivos para mejorar sus condiciones higiénicas. El residuo de estas instalaciones se recoge en forma de lodos que, o bien son tratados en la propia depuradora, o son depositados en vertederos especiales.

Por su parte, la recogida de la basura doméstica y del resto de residuos sólidos producidos por la ciudad, y su transporte a los vertederos constituyen un verdadero reto de organización y gestión. Igualmente, la determinación de la ubicación de los vertederos o la elección de procedimientos alternativos como la incineración, tienen importantes consecuencias paisajísticas o ambientales que deben ser evaluadas detalladamente antes de su construcción.

3.4 Ordenación del territorio

En los territorios que superan los límites municipales, los trabajos de planificación se engloban en la Ordenación Territorial. Entre ellos se incluyen: las áreas metropolitanas que abarcan varios municipios cuyos intereses y servicios hay que coordinar. También se incluyen os espacios naturales, definidos por la morfología del terreno y otros rasgos naturales, en general no coincidentes con los límites municipales.

En tercer lugar, están los espacios rurales poco desarrollados, que por su aislamiento y escasa población precisan de coordinación y servicios comunes. De carácter similar son los territorios fronterizos, especialmente cuando se quieren superar los límites para convertirlos en territorios de unión. Además, cabe considerar los espacios cercanos a grandes actuaciones de infraestructura, capaces de alterar sus modos tradicionales de vida.

Entre las tareas de ordenación clásicas está la selección de actividades económicas más adecuadas a las potencialidades existentes. Y también la determinación de corredores y selección de ubicaciones para las principales infraestructuras, así como la fijación de zonas de crecimiento para viviendas, industrias y equipamientos.

3.5 Costas

Una zona del territorio especialmente sensible es la costa. Se trata de una delicada frontera ecológica entre la tierra y el mar, que está sujeta a una enorme presión de uso por actividades de transporte, industriales y, sobre todo, turísticas.

La alteración del régimen de arrastre natural de las arenas a lo largo de la costa hace que muchas playas desaparezcan por la acción del oleaje en los temporales. Es tarea del ingeniero de caminos conservar las playas, favoreciendo su regeneración natural.

La ocupación turística genera la urbanización masiva de largos tramos de costa, con importantes secuelas ambientales. Ese crecimiento residencial precisa de nuevas infraestructuras y equipamientos como autopistas, puertos deportivos o centros comerciales, que suponen desarrollo económico. Aunque, simultáneamente, penalizan el territorio con una ocupación masiva durante dos o tres meses y un abandono casi total en el resto del año.

3.6 Ingeniería Ambiental

Esta proliferación de actuaciones territoriales impulsadas por el desarrollo económico obliga a considerar el medio ambiente como parte esencial del trabajo del ingeniero de caminos.

Es necesario analizar el impacto ambiental de todas las actuaciones agrícolas, industriales, de infraestructuras, residenciales o turísticas con incidencia significativa en el entorno. Y luego proponer medidas para mitigarlo, al tiempo que se protegen los espacios de mayor valor cultural, paisajístico o ambiental.

4 Agua Y Energía

En España, el reparto temporal y territorial del agua es muy desigual. Para que el agua llegue a todos y esté disponible en cualquier momento, los ingenieros de caminos han tenido que esforzarse durante siglos. Han tenido que luchar contra las avenidas que inundaban las vegas, arruinando cultivos y poblaciones en unos ríos que, poco después, dejaban de correr propiciando largas y penosas sequías.

Para aprovechar adecuadamente esa agua escasa e irregular, los ingenieros de caminos han desarrollado la planificación hidrológica. En los planes nacionales para todo el territorio español, de cuenca para cada uno de los grandes ríos o de subcuenca para sus afluentes, los ingenieros de caminos calculan los recursos más probables, y los contrastan con las demandas de agua la sociedad.

Para casar recursos y demandas se determinan las obras hidráulicas que se deben construir. Se decide la ubicación y altura de las presas a construir, en función de la capacidad requerida de los embalses que generan. De igual modo, se traza el recorrido preliminar de los canales que transportarán el agua a su destino, así como los planes de regadíos y abastecimientos, encargados de optimizar el consumo final.

4.1 Obras Hidráulicas, Presas

En esa lucha, han tenido que construir presas para generar embalses que actúen como depósitos de regulación, y canales para llevar el agua donde es más necesaria. Han convertido grandes extensiones de secano en fértiles regadíos, y han sabido procurar abastecimiento de agua a pueblos y ciudades que han aumentado de forma espectacular su población.

Hay varios tipos de presas, según el material y la disposición empleados para su construcción. Las presas bóveda son de hormigón y se utilizan en sitios donde el cauce del río se estrecha en una cerrada, de forma que el cuerpo o dique de la presa se puede apoyar en las laderas.

Cuando la cerrada no es tan estrecha, se usan las presas de gravedad, también de hormigón y así llamadas porque resisten el empuje del agua gracias a su propio peso. Algunas veces se pueden emplear contrafuertes para reducir el volumen de hormigón a utilizar, pero requieren buena cimentación y pueden ser más caras.

Cuando la cimentación donde se ha de apoyar la presa es mala, se pueden utilizar presas de materiales sueltos, como tierra y escollera, combinados con filtros y pantallas de retención de agua. Estas pantallas pueden ser de hormigón o de materiales bituminosos, pero también se emplean núcleos impermeables de arcilla.

Otra obra hidráulica imprescindible es el canal, normalmente formado por un cajero o caja de hormigón por donde circula el agua. Suelen tener muy poca pendiente, para que el agua impulsada por la fuerza de la gravedad llegue más lejos. Eso obliga a que su trazado se ajuste al terreno, por lo que los canales siguen de cerca las curvas de nivel, contorneando el terreno.

Además de estos canales de abastecimiento o regadío, también se construyen canales de navegación. Son más grandes y solo tienen cajeros en zonas estrechas, bastando el talud natural de las orillas en el resto de los casos. Para acompasar los desniveles al terreno, los canales de navegación utilizan esclusas, que son tramos o compartimentos de canal entre dos compuertas dotados de sistemas de alimentación y desagüe para subir o bajar el nivel del agua.

4.2 Sistemas eléctricos, centrales, redes

Y, además, los ingenieros saben aprovechar la fuerza del agua para producir energía, por medio de centrales hidroeléctricas. Las primeras centrales eran fluyentes, aprovechando los ríos según su régimen natural, pero luego se instalaron en las presas de regulación, permitiendo mayores saltos y una utilización más eficiente de los caudales embalsados.

Las centrales pueden ser reversibles, es decir, pueden turbinar el agua que cae para producir energía, o bombear el agua hacia arriba para recuperar la energía potencial perdida. Ello permite producir energía en los horarios de mayor demanda, y por tanto mayor precio, y recuperar ese agua cuando la energía es más barata para volver a utilizarla.

Durante gran parte del siglo XX, la hidroeléctrica fue la fuente energética principal, pero el continuo crecimiento de población y de consumo obligó a construir centrales térmicas, que utilizan combustibles fósiles, primero de carbón, luego de petróleo y posteriormente de gas natural. En los años 1960 también se construyeron algunas centrales nucleares, aunque poco después se paralizó su construcción por motivos económicos y ambientales.

La energía producida en las centrales es luego transportada por líneas eléctricas hasta los centros de consumo, tanto urbanos como industriales. Para optimizar el transporte a largas distancias se eleva la tensión por medio de transformadores, y luego se reduce en las subestaciones, donde arrancan las líneas de distribución que funcionan a menor voltaje.

4.3 Transportes por tubería

La distribución territorial de agua o de combustibles como petróleo y gas se efectúa por medio de tuberías. Las tuberías del Canal de Isabel II para abastecimiento de agua a Madrid son metálicas con más de tres metros de diámetro, mientras que los gaseoductos para canalizar el gas natural pueden ser de materiales plásticos.

Las redes de tuberías de abastecimiento suelen tener un ámbito regional o local, pero las de oleoductos y gaseoductos son de ámbito nacional. Vinculan las refinerías y regasificadoras situadas en la costa española con los principales centros de consumo repartidos por todo el país. Y se conectan con Europa y África para recibir los suministros.

4.4 Energías renovables

En los últimos años, el paulatino agotamiento de los combustibles fósiles y los efectos de los gases de combustión sobre el clima han otorgado un progresivo protagonismo a las energías renovables, principalmente al aprovechamiento del viento y el sol.

Los antiguos molinos, utilizados para elevar el agua o moler trigo, han dado paso a modernos aerogeneradores capaces de producir energía eléctrica. Unas grandes hélices con palas de 40 ó 60 m de diámetro, construidas con resinas sintéticas, giran impulsadas por el viento y mueven unos generadores situados en lo alto de grandes torres metálicas, que se auto-orientan para recibir el viento de cara.

La energía del sol se aprovecha de dos maneras, a través del calor que produce su radiación con paneles de baja temperatura o centrales termo solares de alta, o a través de su luminosidad con paneles fotovoltaicos.

5 Historia De La Profesión

El ingeniero de caminos tiene remotos antepasados. Ya los romanos eran unos excelentes constructores de calzadas, siempre jalonadas de hermosos puentes, y sus presas, conducciones y acueductos todavía prestan servicio en muchos lugares. Durante siglos, siempre hubo unos profesionales que, con independencia de su denominación, se encargaron de adecuar el territorio a la presencia humana. Los pontífices romanos, los monjes constructores medievales (como Santo Domingo de la Calzada, ahora su patrón), los ingenieros del Rey en el Renacimiento, o los racionalistas de la Ilustración, fueron ilustres antecesores de los primeros ingenieros modernos de finales del XVIII.

En España, la profesión -tal y como ahora la entendemos- nace en 1799, cuando Agustín de Betancourt creó el Cuerpo de Ingenieros de Caminos y Canales del Reino. En 1802 creó la Escuela de Ingenieros de Caminos en los jardines del Buen Retiro de Madrid.

En 1903 se creó la ya centenaria Asociación de Ingenieros de Caminos, para defender la calidad profesional y representar de forma única a los ingenieros hasta la creación del Colegio en 1953. La Asociación es de carácter voluntario y mantiene esa representación de los ingenieros de caminos en el Instituto de la Ingeniería, que agrupa a nueve asociaciones de todas las ingenierías, y en el extranjero como única interlocutora de los ingenieros civiles de otros países.

6 Práctica Profesional

El desempeño de la profesión de Ingeniero de Caminos se realiza en campos muy diversos. La preparación recibida en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid le capacita para desempeñar multitud de tareas, aunque no estén directamente relacionadas con las actividades típicas de la profesión.

Muchos ingenieros de caminos han ocupado puestos de máxima responsabilidad en la Política como los presidentes del gobierno Práxedes Mateo Sagasta o Leopoldo Calvo Sotelo, en la Banca como José María Aguirre, la Industria o los Servicios, donde han destacado por su trabajo, elevando el nivel de reconocimiento social de la profesión.

Entre las dedicaciones más directamente relacionadas con actividades de ingeniería civil, cabe destacar el desempeño libre de la profesión, el trabajo en empresas constructoras o consultoras privadas, y el realizado en la Administración y otras Instituciones de carácter público.

6.1 Profesión liberal

Muchos ingenieros de caminos tienen su propio estudio o despacho profesional, donde realizan trabajos de proyecto, dirección de obra, o consultoría para muy variados clientes, tanto públicos como privados. Para ello deben estar colegiados en cualquiera de las demarcaciones territoriales del Colegio de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.

El Colegio se encarga de ordenar el desempeño de la profesión, y de visar los proyectos y trabajos profesionales. Asiste a los colegiados en el cobro de sus honorarios y les ofrece todo tipo de servicios de asesoría. Para ofrecer préstamos y servicios financieros, el Colegio impulso la constitución de Caja Caminos, que opera de forma sustancialmente idéntica a una Caja de Ahorros.

6.2 Empresas constructoras

Hoy día, las empresas constructoras ocupan los primeros puestos del ranking empresarial español. Dan empleo a muchos miles de trabajadores, y de entre ellos, un elevado porcentaje son técnicos e ingenieros, no solo de caminos, sino de otras muchas especialidades. La mayor parte de su facturación se realiza en obras de construcción de infraestructuras y edificación, pero están muy diversificadas y atienden también al campo de los servicios industriales, de los servicios urbanos, de la energía, o del medio ambiente.

Las grandes constructoras son empresas generalistas, capaces de acometer todo tipo de obras, construcciones o servicios, de cualquier complejidad, en diferentes mercados y con clientes públicos, como las diferentes administraciones, o empresas privadas. Tienen una gran potencia financiera, cotizan en Bolsa y aglutinan gran número de filiales con muy variadas actividades. Realizan una parte importante de su trabajo en otros países, donde compiten satisfactoriamente con constructoras de cualquier nacionalidad en mejor medida que la mayor parte de empresas españolas dedicadas a cualquier otra actividad.

La mayoría de las empresas constructoras están presididas por ingenieros de caminos y gran parte de sus directivos también lo son. Entre constructoras y consultoras dan empleo a cerca de la mitad de los ingenieros de caminos y a un elevado porcentaje de los ingenieros técnicos de Obras Públicas. En las grandes empresas constructoras es fácil cambiar de tipo de trabajo, conocer diferentes obras, o trabajar en otros países.

6.3 Empresas consultoras

Por su parte, las empresas de consultoría también emplean un elevado número de ingenieros de caminos y de obras públicas. En general, más de la mitad de sus empleados son ingenieros o técnicos, aunque la dimensión media de las empresas no es grande. Muchas consultoras están especializadas en algún tipo de obra, como puentes y estructuras, obras hidráulicas o estudios de planeamiento. El trabajo de consultoría es muy diferente al de construcción, y requiere una mayor disposición a la reflexión, al diseño, y al cálculo.

6.4 Administración Pública

En todos los niveles de la Administración hay muchas funciones habitualmente desempeñadas por los ingenieros de caminos. Ayuntamientos, Diputaciones Provinciales, Gobiernos regionales, Ministerios y Comisión Europea emplean a numerosos ingenieros de caminos en servicios o cometidos directamente relacionados con la profesión.

Los Ministerios más próximos son los de Fomento, tradicionalmente llamado de Obras Públicas con o sin Transportes, y el de Medio Ambiente. El de Fomento se ocupa principalmente de las infraestructuras de transporte, y el de Medio ambiente, de lo relacionado con el agua, el ambiente y las costas, además de evaluar y gestionar la incidencia ambiental de todo lo que ocurre en el territorio.

En menor medida, también son próximos los de Industria, en materias de energía, y de Vivienda, en materias de urbanismo. Y muchos ingenieros son funcionarios de los cuerpos generales de la Administración, desempeñando sus funciones en todo tipo de organismos oficiales.

Por último, merece mención aparte el trabajo en las ONG, organizaciones no gubernamentales de todo tipo que realizan trabajos de cooperación social en España y otros muchos países.

7 Escuela

La escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid se creó en 1802 y, desde entonces, se han educado en ella prestigiosos ingenieros como Lucio del Valle, el premio Nóbel José Echegaray, Leonardo Torres Quevedo, Eduardo Torroja, Carlos Fernández Casado o Juan Benet.

7.1 Profesores

En la Escuela de Madrid, el respeto a la tradición se mantiene con la presencia de los mejores ingenieros de caminos entre sus profesores. Desde sus primeros días, los mejores profesionales de cada especialidad daban clase en la Escuela, haciendo partícipes de su experiencia a los alumnos. Esa tradición se ha respetado hasta hoy, y para los ingenieros de caminos es motivo de orgullo participar en las actividades de la escuela.

En Madrid trabajan y residen la mayoría de los gestores de las grandes empresas y los mejores ingenieros especialistas, tanto de consultoras como constructoras. También están en Madrid los principales responsables de la Administración y los investigadores de los principales institutos y centros de investigación. Muchos de ellos participan en la escuela y colaboran en la mejora continua de los conocimientos y en la puesta al día de las enseñanzas.

7.2 Estudios

En los primeros cursos se estudian materias básicas, como Matemáticas, Informática, Física, Química, Dibujo, y Sistemas de representación. En los siguientes cursos se profundiza en el conocimiento de los materiales con especial dedicación al acero y al hormigón, y se estudian las materias tecnológicas básicas, como Mecánica, Resistencia de Materiales, Termodinámica, Electrotecnia, o Hidráulica.

Después llega el turno de las asignaturas de tecnología aplicada, propias de la ingeniería civil, como Cálculo de estructuras, Sistemas de transporte, Caminos, Obras hidráulicas, Urbanismo, Ferrocarriles, Ingeniería sanitaria, Maquinaria y Procesos constructivos, Puertos, o Aeropuertos. A modo de introducción a la profesión, se incluye la Historia y Estética de la Ingeniería Civil.

Y, por último, se cursan materias de planificación, proyectos y gestión, con las asignaturas de Proyecto, Economía, y Organización empresas, más todas las asignaturas específicas de las diferentes especialidades, y las materias optativas.

En la escuela se realiza un importante esfuerzo de investigación

8 Cierre

Con esta formación y tan variadas oportunidades, la carrera de ingenieros de caminos presenta un interesante futuro profesional.

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