Hernández Lamas, P.1; López Rodríguez, A.1; Hernández Jiménez, V.1,2 ; Berrocal Menárguez, A. B.1; Bernabéu Larena, J.1; Ramiro Nuño, M.J.3; Castro Cuartero, O.1
1 Fundación Miguel Aguiló. ETSI Caminos, Canales y Puertos. UPM.
2 Departamento Proyectos y Planificación Rural. ETSI Montes. UPM.
3 Centro de Estudios de Transporte (CET). CEDEX.
Resumen
VAPROP es un proyecto piloto de la Red Rural Nacional cuyo objetivo fundamental es la investigación del patrimonio rural de la obra pública, su vinculación al territorio y al paisaje, así como los mecanismos de valoración social de la misma. Su nombre, VAPROP, es el acrónimo de Valoración del Patrimonio Rural de la Obra Pública. Los ámbitos de trabajo seleccionados para el desarrollo del proyecto han sido tres comarcas españolas que presentan realidades geográficas y culturales bien diferentes, Valencia de Alcántara en Extremadura; Campóo-Los Valles en Cantabria y Camero Nuevo en La Rioja. Esta heterogeneidad de lugares, realidades culturales y organizativas permite diseñar, ensayar y validar la metodología propuesta en la investigación.
El proyecto investiga nuevas formas de ver y comprender el patrimonio rural y su relación con el paisaje a través de la participación social de los agentes locales involucrados en la dinamización del territorio y del
desarrollo de aplicaciones en nuevos dispositivos móviles.
El equipo que integra el proyecto se compone de investigadores de diferentes disciplinas (Ingeniería Civil, Arquitectura, Geografía, Ingeniería de Montes e Ingeniería Agrónoma), todos ellos vinculados a la Universidad Politécnica de Madrid a través de la Fundación Miguel Aguiló, ubicada en la Escuela de Caminos, Canales y Puertos de Madrid.
Esta comunicación reflexiona sobre las singularidades de un patrimonio desconocido e inaccesible y las vías para su puesta en valor, a través de un proyecto real que está en pleno desarrollo.
Introducción. ¿Por qué la obra pública rural?
Poco conocidas y totalmente desaprovechadas en su vertiente de interés cultural y territorial, las Obras Públicas son las grandes ignoradas de un Patrimonio que, paradójicamente y como bien recoge su nombre, es más público o colectivo que cualquier otro. Eso da lugar a un total desinterés por su conservación de manera que, cuando su deterioro menoscaba su función utilitaria, suele haber escaso rechazo a su demolición. Con su sustitución por obras nuevas, rabiosamente funcionales y de escaso carácter, las zonas rurales van perdiendo los rasgos de identidad que conforman su paisaje y apoyan el imaginario colectivo. Cada Obra Pública de cierta antigüedad que se pierde propicia un inmediato empobrecimiento cultural del paisaje del lugar y una pérdida referencial en el sistema identitario colectivo.
La Obra Pública, por su carácter eminentemente funcional a menudo carece de consideración social como elemento patrimonial. Quizás, los puentes sean la excepción, no siempre cumplida, a esta realidad que identifica estas obras como elementos prescindibles cuando son sustituidos por otros que suplen o mejoran su función. En ámbitos rurales, el abandono de obras como consecuencia del cambio en el modo de vida tradicional ha sido especialmente acusado (Figura 1). Este abandono material de la obra viene acompañado por un irremediable abandono inmaterial, el que se produce en la conciencia colectiva de la comunidad (Figura 2). De este modo, antiguos puentes, molinos, presas, canales y caminos se hallan dispersos en el paisaje rural de unas comarcas cuya historia y evolución no podría explicarse sin la presencia de estos elementos.
![]() |
![]() |
Figura 1. Detalle de la cartografía del Instituto Geográfico Nacional de 1926 y 1971, paraje del Realejo. Se aprecia la pérdida y redistribución de caminos rurales, íntimamente ligados a la actividad ganadera trashumante. La presencia del puente de Realejo, que daba servicio a la finca para paso de ganado, aún es recogida en la reedición cartográfica de 1971, aunque con menos entidad. Los dos caminos que confluían en el puente no se muestran, signo de la desconexión y pérdida de funcionalidad de esta obra en concreto.
![]() |
![]() |
Figura 2. Situación actual de deterioro y abandono del puente del Realejo (Cáceres) y de Puente Dé (Cantabria). Buena parte de la población local desconoce la existencia de estas obras.
La ruralidad de las comarcas en que se trabaja introduce una singularidad en la manera de ubicarse la obra pública en relación con ámbitos urbanizados. En efecto, la dispersión de la obra pública es un factor característico en las comarcas rurales (Figura 3). Este rasgo proporciona ciertas dificultades complementarias pero también nuevas oportunidades de aprovechamiento de los recursos que no cabe despreciar.
![]() |
![]() |
Figura 3. Hábitat disperso en la comarca de Campoó-Los Valles (Cantabria); hábitat concentrado en la comarca de Valencia de Alcántara (Cáceres).
La profunda relación de la obra pública rural con su entorno amplía las posibilidades de interpretación de la misma. La obra vertebra el territorio, explica las condiciones ambientales del entorno en el que se ubica y singulariza los paisajes de los que forma parte.
![]() |
![]() |
Figura 4. Caracterización del paisaje con y sin el Pontarrón de Valencia de Alcántara (Cáceres).
Un proyecto piloto
La variedad de situaciones a que deben enfrentarse las iniciativas de puesta en valor del patrimonio rural de la obra pública hace recomendable que la atención del proyecto se focalice en un conjunto de zonas geográficas suficientemente reducido para asegurar un análisis en profundidad de su patrimonio de obra pública y un desarrollo efectivo de las iniciativas para su valorización. Al mismo tiempo, sin embargo, este conjunto debe contener una diversidad de situaciones tal que lo haga representativo en ámbitos más amplios y que permita anticipar los problemas y oportunidades que conlleva su exportación a otros territorios del país y asegurar el éxito de la aplicación a nivel supra autonómico y nacional de la experiencia obtenida y de las iniciativas ensayadas.
Debido al carácter piloto del proyecto, algunas líneas de actuación se han ido rediseñando, adaptándose a la realidad de trabajo según las necesidades. Los esfuerzos del equipo se han dirigido hacia la definición de una metodología válida para cualquier realidad sociocultural y patrimonial en ámbito rural.
Constantemente se comprueba el grado de adecuación de la metodología utilizada anteriormente, al igual, que se pondrán en marcha nuevos métodos acomodándonos a la realidad en otras comarcas. Todas las actuaciones propuestas se han ido testando en campo, lo que permite un proceso de retroalimentación y por tanto, de mejora continua de la metodología.
Objetivos y método del proyecto: un proceso participativo de valorización de la obra pública
A partir de la significación de las Obras Públicas y de su esencial vinculación con el territorio y el paisaje rural se pretende conseguir un elemento dinamizador del desarrollo local por medio de su valorización. Este proceso comienza con el conocimiento y la imagen de la obra, como puntos de partida para una difusión y reconocimiento generalizados, capaces de generar suficiente interés tanto en las comunidades rurales como en viajeros y visitantes.
Se trata de permitir que la comunidad local valore suficientemente las Obras Públicas de su entorno próximo o inmediato como para considerarlas un recurso más de su Patrimonio Cultural susceptible de generar, a su vez, un incremento del flujo de visitantes que se sientan atraídos por ellas. Eso conlleva una serie de exigencias que, a su vez, ponen en marcha determinadas actitudes consideradas beneficiosas para la comunidad.
La metodología de trabajo comienza con un primer paso fundamental en cualquier proceso de valorización: el conocimiento. De este modo, el bien patrimonial adquiere unos rasgos de identidad que van más allá de la simple apariencia o incluso de su uso cotidiano. El proceso de aprendizaje y conocimiento sobre el responsable de su construcción, los motivos que lo impulsaron, las fechas en que se hizo, las funciones que cumple, las tipologías, etc. es un mecanismo clave para activar la memoria social (Figura 5). Así, se logra conectar la obra pública a todo el sistema de valores que caracteriza la identidad de un lugar. Este primer paso de conocimiento y enriquecimiento de la identidad local, da lugar a un proceso de apropiación de la obra a través del cual se generan vínculos.
Es a partir de este punto, cuando se pone de manifiesto el verdadero interés por dichos elementos. En el ámbito que aquí estudiamos, el medio rural, su valoración está estrechamente asociada con aspectos históricos, socioeconómicos, y por supuesto identitarios o de pertenencia, siendo la población local una parte esencial en este proceso que favorecerá su valoración y permanencia en el tiempo al ser un elemento clave en el proceso de difusión.
Figura 5. Molino de Arriba sobre la rivera de los Molinos, asociado funcionalmente a la presa de la Charca del Boyero, forma parte de una ruta interpretativa desarrollada en el marco del proyecto VAPROP. Es uno de los ejemplos mejor conservados y manufacturados de molino de cuba de la Comarca de Sierra de San Pedro.
Una nueva forma de explicar el patrimonio rural de la obra pública
Dentro del desarrollo de infraestructuras interpretativas innovadoras, la utilización de los dispositivos móviles vinculados a internet que incorporan las nuevas posibilidades de referencia y localización, permiten un nuevo tipo de viaje cultural, en el que ya no son necesarios los medios habituales como el manejo de mapas y guías de contenidos suplementarios. Este viaje, caracterizado por una mayor inmersión en los valores paisajísticos y territoriales de la zona, se convierte en una experiencia diferente y sugerente, además de enormemente didáctica.
Después de analizar las diferentes alternativas para facilitar el acceso de los usuarios a la información de las obras del Patrimonio Rural, dispersas y estrechamente vinculadas al paisaje, mediante dispositivos móviles, se ha decidido utilizar la Realidad Aumentada, por entender que es una tecnología innovadora, pero que tiene garantizado su desarrollo futuro.
La realidad aumentada ha adquirido especial relevancia desde sus primeras aplicaciones en 1965 por el informático Ivan Sutherland1; consiste en superponer datos e información, gráficos o fotografías, sobre una imagen del mundo real en tiempo real. Actualmente, es accesible desde móviles con sistemas operativos Android, IOS y Symbian, e introduce la ventaja de poder ser diseñada por cualquier usuario.
En las capas creadas para VAPROP dentro del navegador Realidad Aumentada Layar se han introducido los siguientes datos: nombre de la obra, municipio y provincia, datación, enlace a un mapa de situación y a la ficha en la web www.vaprop.es, coordenadas GPS (UTM) y fotografías. Todo ésto, junto con las nuevas aplicaciones que se están desarrollando específicamente para dispositivos móviles, permiten al viajero diseñar su viaje, pudiendo acceder a información geográfica que le guiará en campo (archivos kml de Google Earth y gpx para dispositivos GPS) en las rutas que se proponen; le permiten tener una visión completa de la historia y los significados de una obra, con imágenes históricas e interpretaciones del paisaje que le rodea.
La sociedad, papel clave en la valoración del patrimonio rural.
La puesta en marcha de metodologías participativas se desarrolla transversalmente a la investigación de campo y gabinete sobre las obras y su vinculación al territorio. Esta actividad comprende las actuaciones de coordinación de entidades locales con interés y potencial para poder utilizar el proyecto como herramienta de dinamización económica local (a través del turismo, el deporte, las actividades sociales locales, etc.). También recoge las actividades de participación de estas entidades, así como de todo aquel particular que quiera aportar su conocimiento o sus propuestas para la mejora del proyecto.
A partir de los resultados de las entrevistas y los talleres organizados se busca una valorización a través de un nuevo concepto de turismo cultural, pretendiendo asociar el trabajo de participación social con el inventario realizado, recuperando de leyendas o historias asociadas a esas obras públicas y a la población local. Para esta puesta en valor, contamos también con la ayuda del grupo motor, ya identificado en el proceso participativo.
Este grupo está compuesto por los agentes intermediarios en la comarca, los gestores culturales, asociaciones de senderismo, grupos ecologistas, etc. Conjuntamente con ellos se realizan los siguientes pasos de puesta en valor a través del manejo de las nuevas tecnologías, la puesta en marcha de rutas temáticas diseñadas conjuntamente y la recopilación de historias de vida asociadas a los elementos singulares de las rutas.
Para ello se utilizan técnicas de lecturas del paisaje y recopilación de historias de vida y talleres de devolución y viabilidad de las acciones propuestas. A menudo no existen fuentes escritas sobre la importancia que determinada obra tuvo para el desarrollo de un pueblo o una comarca, y son los propios ciudadanos los que aportan información imprescindible para entenderla, la investigación de testimonios orales de historias y vivencias relacionadas con tales obras públicas es fundamental.
La lectura del paisaje consiste en un acompañamiento con agentes clave por algunas de las rutas que se vayan a poner en valor con el fin de darles un mayor peso cultural e histórico proveniente del conocimiento local. La historia de vida es una entrevista grabada en audio y en video y dirigida, es una recopilación de vida y acontecimientos asociados a ese elemento cultural.
Para finalizar el proceso de valoración se realizará un taller de transferencia en el que se destacan las acciones en marcha, la relevancia de los temas para la población local, el peso histórico, y las posibilidades de implicar a la población local en su futuro desarrollo.
Por otra parte, existen obras y entornos que precisarán de actuaciones concretas de puesta en valor y mejora, sin embargo las alternativas de actuación son múltiples y variados los criterios para acometerlas. En este sentido, se está incentivando la creación de foros de debate entre los agentes sociales interesados mediante la convocatoria de reuniones y de talleres temáticos. De este modo, el equipo investigador del proyecto actúa como elemento intermediario y facilitador para la puesta en marcha de acciones para la valoración de la obra pública.
Conclusión
La valoración del Patrimonio cultural Rural refuerza la conciencia de identidad local y el sentimiento de diferencia, al tiempo que colabora a la toma de conciencia de la necesidad de su conservación. Un Patrimonio que radica, en este caso, en aquellos bienes que poseen suficiente entidad física o inmaterial como para destacarse del resto, hasta el punto de considerarse -propia o impropiamente- un bien colectivo, en cuanto su diferencia constituye un haber del cual todos se sienten partícipes y orgullosos.
Los procesos participativos locales permiten establecer relaciones estables con las instituciones, grupos de interés, asociaciones y proyectos cuya razón de ser resida en la valoración y difusión del conocimiento del patrimonio natural o construido y el desarrollo del turismo en el medio rural. Esto resulta imprescindible para incentivar una apropiación inconsciente de los valores intangibles de la obra por parte de la colectividad y rescatar las señas identitarias vinculadas a la presencia de las obras públicas.
El carácter disperso de la obra pública supone un reto para desarrollar nuevas vías de interpretación innovadoras y sugerentes. VAPROP utiliza las nuevas posibilidades de referencia y localización incorporadas a dispositivos móviles vinculados a internet. Esto permite una nueva mirada sobre el patrimonio, variada, documentada y participativa y amplía las oportunidades de su disfrute y aprovechamiento.
Aguiló, M. 2002. Invariantes estéticos de la ingeniería civil. En ROP, Revista de Obras Públicas. Nº 3.426. pp 59-68.
Bernabeu Larena, J., Berrocal Menárguez, A., Hernández Lamas, P., López Rodríguez, A., Hernández Jiménez, V.: “La consideración patrimonial de las obras públicas”. CAH20thC – Conferencia Internacional de Criterios de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico del Siglo 20. Madrid, del 14 al 16 de junio de 2011.
Berrocal Menárguez, A., Bernabeu Larena, J., López Rodríguez, A., Hernández Jiménez, V., Hernández Lamas, P.: “Patrimonio rural disperso”. CAH20thC – Conferencia Internacional de Criterios de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico del Siglo 20. Madrid, del 14 al 16 de junio de 2011.
Cejudo, E. & Maroto, J. C. 2007. La importancia del patrimonio en la política de desarrollo rural de Andalucía. Revista electrónica de Patrimonio Histórico, (nº 1, diciembre de 2007).
Freire, P. 1993. Interrogantes y propuestas. Temas de psicología social IV, 13.
Hernandez-Jimenez, V.; Ocón, B.; Encinas, M.A.; Pereira, D.; Winder, N.P. 2009. Planificación participativa en el entorno de las grandes ciudades. En Cohesión e Inteligencia Territorial; Farinós, J., Romero, J., Salom, J., (Eds).; Universitat de Valencia: Valencia, España.
ICOMOS: Comité español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios. 2004. Carta de ENAME para la interpretación de lugares pertenecientes al patrimonio cultural.
Martínez de Pisón, E. 2001. Paisaje y obras hidráulicas. En Las Obras Hidráulicas en España, pp. Dirección General de Obras Hidráulicas. Ministerio de Medio Ambiente.
Pretty, J. 2003. Social Capital and the Collective Management of Resources. Science 12: Vol. 302, nº 5652 pp. 1912-1914.
I. E. Sutherland. 1965. Sketchpad-A Man-Machine Graphical Communication System, Proceedings of the Spring Joint Computer Conference, Detroit, Michigan.
Biografía
Jorge Bernabeu Larena. Dr. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, profesor titular interino en la ETSI Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid en las asignaturas de Arte y Estética de la Ingeniería, y El paisaje en la Ingeniería Civil. Es director de proyectos de Idom, donde ha desarrollado numerosos proyectos de ingeniería civil entre los que destacan puentes, estaciones ferroviarias, terminales marítimas y proyectos de trazado, plataforma y obras lineales. Es autor de publicaciones y proyectos de investigación sobre el paisaje, la historia de la construcción y el valor patrimonial de la obra pública.
Ana Belén Berrocal Menárguez. Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la UPM, máster en Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible por la Universidad de Valencia, profesora asociada en la ETSI Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid en la asignatura de Arte y Estética de la Ingeniería Civil. Es autora de publicaciones y proyectos relacionados con la ordenación territorial, la gestión del agua y el valor patrimonial de la obra pública. Actualmente desarrolla su trabajo en la Fundación Miguel Aguiló como investigadora responsable del Proyecto Piloto de la Red Rural Nacional, Valoración del Patrimonio Rural de la Obra Pública (VAPROP).
Oscar Ignacio de Castro Cuartero. Ingeniero de Caminos Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid. Investigador en la Fundación Miguel Aguiló especializado en programación en plataformas móviles (Android y iOS). Desarrollando interfaces de acercamiento cultural y valorización del entorno en dichas plataformas.
Verónica Hernández Jiménez. Doctora en Planificación Participativa por la Universidad de Newcastle (Inglaterra) e Ingeniera Agrónoma por la ETSI Agrónomos de la UPM (Madrid). Especializada en procesos participativos para la valorización del patrimonio cultural y natural en el medio rural, actualmente desarrolla su labor docente-investigadora en el marco del Campus de Excelencia Internacional UPM UCM, colaborando con la Fundación Miguel Aguiló y el Departamento de Proyectos y Planificación Rural de la ETSI Montes de la UPM. Coordinadora de proyectos y socia fundadora del Observatorio para una Cultura del Territorio, plataforma creada para la puesta en valor de los recursos endógenos y la transferencia de conocimiento entre los agentes presentes en el territorio y el mundo académico.
Patricia Hernández Lamas. Arquitecto por la ETSAM-UPM, máster en Jardinería y Paisajismo – UPM, DEA en el doctorado de Arquitectura y Patrimonio de la ETSAM – UPM, realizando actualmente la tesis doctoral. Pertenece al Grupo de Investigación Paisaje Cultural: Intervenciones contemporáneas en la ciudad y el territorio de la UPM. Actualmente es arquitecta en la Fundación Miguel Aguiló, para la investigación del paisaje y el patrimonio construidos. Colaboradora en la Fundación COAM, la Fundación DOCOMOMO Ibérico y varios estudios de arquitectura y paisaje donde ha desarrollado numerosos proyectos de investigación sobre el paisaje y el patrimonio, siendo autora de varias publicaciones.
Alicia López Rodríguez, Ingeniera de Montes por la UPM. Becaria de investigación en la Fundación Miguel Aguiló, especializada en el análisis territorial mediante herramientas SIG. Actualmente realizada la tesis orientada hacia la búsqueda de modelos de desarrollo territorial que consideren el paisaje como factor de oportunidad, basado en el análisis multiescalar y desde la perspectiva integradora de su aspecto ecológico, visual y cultural. Como miembro del Grupo “Ecología y Paisaje”, ha participado en proyectos y publicaciones relacionados con el ámbito de la ordenación del territorio, la caracterización y valoración del paisaje, y la restauración ambiental de espacios degradados.
María José Ramiro Nuño. Ingeniero de Caminos Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Valencia. Durante tres años ha colaborado con el Departamento de Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos bajo la tutela del profesor Dr Juan Bautista Marco. Ha trabajado durante otros tres años en la empresa privada como ingeniero hidráulico, redactando proyectos y actuando como asistencia técnica. Actualmente se encuentra desarrollando la tesis bajo la tutela del CEDEX y la Fundación Miguel Aguiló.
















